Retomando la vida diaria

Hola a todos!

Ya han pasado varios meses desde que finalizó la Presentación de Danzas Japonesas y recién ahora, podemos retomar el ritmo habitual de nuestras prácticas.

En nuestra página de facebook, muchos nos han preguntado cuántas veces nos juntamos a “entrenar” así que aquí aprovecho para contarles algo de nuestra programación, puertas adentro: Nuestras prácticas se denominan “okeiko” . Nos encontramos una vez por semana generalmente el día sábado, porque  todas trabajamos, algunas cursan en la universidad y  obviamente todas tenemos compromisos sociales y obligaciones familiares.

Ya hemos comentado que las danzas tradicionales japonesas poseen características muy propias. No solo por la vestimenta sinó por el proceso de aprendizaje en sí.

No hay calzados especiales como en el ballet,  el tango o el malambo sinó que los pies van en contacto directo con el suelo, protegidos por unas medias blancas de dos dedos  que se llaman “tabi”. Al igual que cualquier danza, el cuerpo requiere de una disciplina adecuada para formar una masa muscular capaz de sostener los movimientos. En este caso, fortaleza en las rodillas, la cadera, la cintura, la espalda y sobre todo los muslos, pues todo el centro de gravedad del cuerpo tenderá a bajar para realizar movimientos circulares, en pose semejante a un bonsái de pino.

Shirayuri Kai

Shirayuri Kai by Máximo M.

Al igual que en el ballet, existen movimientos en series o figuras. En el nihon buyou, se denominan “katas”. Las katas son posturas definidas y fijas. Para formar un baile estas katas se unen en secuencias delicadas y concienzudamente seleccionadas.

Lo primero que se enseña es el saludo y a sostener uno de los accesorios más representativos de la cultura japonesa (despues de su atuendo): un osensu o abanico de danzas.

El maiougi se coloca dentro del obi (faja que se utiliza para realizar el moño), sobre el lado izquierdo del cuerpo. Para saludar,  una vez sentado en posición de seiza (sobre los muslos) uno debe tomar el abanico con la mano derecha. Acercar la mano izquierda con la palma girada hacia arriba hacia la mano derecha. Apoyar el cuello del osensu sobre la palma izquierda y deslizar suavemente la palma izquierda, por debajo del cuerpo del abanico hasta llegar al otro extremo. De esta forma y hasta aquí, tendremos una mano en cada extremo del abanico. La derecha sujetando el mango (tierra) y la izquierda los vuelos (cielo).

A continuación se deposita el maiougi en el suelo sujetándolo con ambas manos, a la vez nos inclinamos para realizar el saludo. Con la espalda totalmente recta depositamos el abanico en el suelo frente a nuestras rodillas, extendemos los brazos hacia los costados, formamos un círculo con ellos y  apoyamos las puntas de los dedos de ambas manos entre nuestras rodillas y el maiougi:  se pronuncia el saludo -yoroshiku onegaishimasu! Y así se da inicio al okeiko.

Les anunciamos  nuestra próxima presentación:

Fecha: sábado 8 de octubre, 15:30 hs.

Lugar: Centro Cultural Borges para la  inauguración de la exposición: “Motivo argentino, pinceladas japonesas” Los esperamos!

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